Artículos difundidos

Tanto tiempo que pasó: del 29 de agosto de 1803 a 2018, 215 años del escudo de Maldonado

Imprimir
Categoría: Artículos difundidos

Cosas que (nos) pasan

 

Tanto tiempo que pasó: del 29 de agosto de 1803 a 2018, 215 años del escudo de Maldonado

 

 

Parte 1) La historia documentada: solicitudes, creación, olvido y recuperación

Un escudo con certificación de origen

Por Real Cédula del 29 de agosto de 1803 el Cabildo de San Fernando de Maldonado recibió la autorización de incluir en el escudo de armas de la ciudad los símbolos que la institución había propuesto en carta al Rey como sus caracteres propios: un ancla y una ballena.

Desde la Patria Vieja la ciudad con su área de influencia fue una de las circunscripciones del territorio de la Provincia Orienta: en la iniciativa de Artigas efectuada en 1816 Maldonado era nombrada la "cabeza de los pueblos" de la región. En 1827 Maldonado fue uno de los nueve departamentos en que se dividió la naciente república, con límites conformados por el Arroyo Solís, la Cuchilla Grande, el Río Cebollatí, la Laguna Merín y la frontera con Brasil. En 1837 se creó el departamento de Minas asignándole parte del territorio de Maldonado y posteriormente en 1848 se escindió el departamento de Rocha. Se definieron así la superficie, la forma y los límites vigentes de nuestro departamento.

El escudo que la ciudad de Maldonado legó al departamento del mismo nombre perdura desde la época colonial, es una herencia patrimonial de principios del siglo XIX que permanece vigente: pervivió a las dominaciones de ingleses, portugueses y brasileños, a las guerras de independencia, a las contiendas civiles, al olvido en un archivo y es el símbolo oficial en uso de más larga data en la República Oriental del Uruguay.

 

La ucronía y los pasados posibles: ¿si los cabildantes se hubieran dirigido al Virrey?, ¿si el primer diseño hubiera sido aceptado?, ¿si el documento de 1803 no se hubiese encontrado?

Desde 1784 San Fernando de Maldonado tuvo la categorización de ciudad, con Cabildo autorizado y conformado como institución de gobierno. Las calles 6 de julio de 1784 y 5 de setiembre de 1784, ubicadas en la zona de la Avenida del Cabildo del Maldonado actual, recuerdan respectivamente, la primera la fecha en la que el Virrey del Río de la Plata Marqués de Loreto creó el Consejo, Justicia y Regimiento de San Fernando de Maldonado y la segunda el día en que el Cabildo quedó conformado y en funciones.

El 12 de noviembre de 1798 el Cabildo remitió una carta al Rey Carlos IV en la que “respetuosamente se interesa en que su escudo contenga el diseño de un lobo marino y de una pluma como caracteres propios de la Ciudad de San Fernando de Maldonado” (Díaz de Guerra, 1988, p.349). Se dirigió la solicitud a la Corona y no al Virrey en Buenos Aires, su representante con jurisdicción en estos territorios.


 

 Diseño inspirado en la primera solicitud del Cabildo para el escudo de Maldonado (1798)

No hubo respuesta del Rey. Pasaron cuatro años y se volvió a retomar el tema del emblema de la ciudad. El Cabildo de Maldonado elevó una nueva solicitud al Rey el 15 de noviembre de 1802. En esta oportunidad se cambia el diseño: “elimina el lobo marino y coloca una ballena, omite la pluma y coloca un ancla, representativa de la proverbial excelencia de su puerto” (Díaz de Guerra, 1988, p.349).

Y entonces sí se tiene respuesta del Rey: el 29 de agosto de 1803 el Rey Carlos IV, desde su residencia de verano en La Granja de San Ildefonso, accede a la solicitud de “agregar al Escudo de las armas, el diseño de un ancla y una ballena, como caracteres propios de esa ciudad”, al tiempo que amonesta a los cabildantes y los previene a “que en lo sucesivo hagáis vuestras pretensiones por medio de los respectivos jefes” (Díaz de Guerra, 1974, p.248).

Dibujo lineal del escudo de Maldonado con el ancla y la ballena incluidos en 1802

La Real Cédula del 29 de agosto de 1803, firmada por el Rey Carlos IV, es el certificado de nacimiento del escudo de la ciudad. El documento fue recibido por el Cabildo y se ignora que ocurrió con él hasta 1877 cuando, archivado y olvidado, fue hallado por Elías Devincenzi. En 1894 Devincenzi, en funciones de Diputado Nacional por el departamento de Maldonado, encargó al Maestro Golino de la Escuela de Artes y Oficios la confección del escudo a partir de la Real Cédula. Desde entonces, la imagen de “un pedazo de mar un poco agitada, en el que nada una poderosa ballena sacudiendo la cola y arrojando al aire dos grandes columnas de agua, en el fondo del mar se encuentra clavada un ancla y en la parte superior del cuadro se destaca un almenado de castillos” (Díaz de Guerra, 1988, p.349), ha devenido en el emblema oficial del departamento todo.

 

El escudo de Maldonado: el símbolo en uso más antiguo del país

En las víperas del 19 de octubre, declarado “Día de Maldonado” por Decreto Nº 3792/2004, refrendado por la Ley Nº 17.908/2005 y explicitado como “Día del Departamento de Maldonado” por el artículo Nº 346 de la Ley Nº 18.996/2012, convengamos que el escudo de Maldonado es uno de los elementos e hitos de una rica historia que identifican a los habitantes del departamento como maldonadenses. No es hoy la divisa de la ciudad sino del departamento. El símbolo que aparece en las matrículas de nuestros vehículos, el escudo que lució la camiseta de la “esperanza blanca” en los campeonatos del este y del interior antes de las ligas zonales, el emblema que identifica a las instituciones del Gobierno Departamental de Maldonado, es el más antiguo en uso de todo el país, el único que hunde sus raíces en el pasado colonial y que permanece aún vigente.

 

Referencias bibliográficas

DÍAZ de GUERRA, M. (1974). “Diccionario Biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900)”. Montevideo: IMCO.

DÍAZ de GUERRA, M. (1988). “Historia de Maldonado”. Maldonado: Intendencia de Maldonado.

Placa de bronce con el diseño del escudo de Maldonado, exterior del edificio de la Junta Departamental de Maldonado

Parte 2) Relato no oficial, no documentado, ficción coincidente con hechos del pasado

 

Donde se cuentan las cavilaciones de Carlos IV, Rey de España, al considerar la solicitud del Cabildo de San Fernando de Maldonado de agregar al Escudo de sus armas el diseño de un ancla y una ballena y otros desvaríos

 

¡Agosto!¡Qué calor!...¡Ni siquiera en La Granja se soporta!

Ese malhadado Cabildo… ¡presentarse con tamaña solicitud!

¡Ayer queríamos una pluma y un lobo marino en el escudo de armas! ¡Qué no! Hoy como caracteres propios pedimos ¡un ancla!… ¡y una ballena!Mañana, ¿qué querrán?

¡Pardiez! Y, además, saltearse a las autoridades locales para presentarse ante la Corte…La Corte… ¿Dónde andará Godoy?, mi favorito, ¡cómo no! Como si no supiera que a mis espaldas canturrean: “Quica pica nica, se acalora María Luisa y Godoy, muy deprisa, a la Reina la abanica”.

¡Bueno está! ¿Cómo se llama el remoto pueblo? San Fernando de Maldonado…

¡Vive Dios! ¿Dónde será?

¡Qué sí! ¡Abur! ¡Veintinueve de agosto, qué agobio!

¡Un ancla y una ballena! ¡Quisiera verlo!

Pues bien… ¡que se pongan en el escudo lo que les quepa!

¿Permanecerá así por años o será reformado?

¿Los peticionantes se darán por contentados?

¡Hala! ¡Firmado, Yo el Rey, quedó decretado!

¡En el escudo una ballena tienes Maldonado!

 

Cortesano infidente

 

La familia de Carlos IV por Francisco Goya (1801) – Museo del Prado (Madrid)

 

Publicado en 100%Interés Público Nº 138, octubre 2018

 

Leandro Scasso Burghi

www.scasso.uy

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

 

desde Maldonado, Uruguay